MÉXICO, DF, 21 de septiembre (apro).- Ayer el presidente Felipe Calderón habló de las profecías mayas y de la incertidumbre por saber si se acabará el mundo, aunque luego se declaró ignorante del tema y auguró una gran época para México.
Quizás para salir de dudas o porque así se lo marcó su agenda de “actividades personales”, pero esta mañana viajó al Gran Telescopio Milimétrico, ubicado en la cima del volcán Sierra Negra, en el Atzintzintla, en el estado de Puebla.
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