MEXICO, DF, 8 de abril (apro).- Pese a la estrategia de silenciamiento gubernamental y mediático, que incluye un año de gracia para abatir la violencia –concedida expresamente por el activista Javier Sicilia–, los muertos se le amontonan al priista Enrique Peña Nieto.
La inseguridad y la violencia, en vez de disminuir, van en ascenso, como admiten las propias cifras oficiales de homicidios dolosos, cuyo cómputo macabro pone de relieve una ineficacia análoga a la de Felipe Calderón.
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