MÉXICO, D.F., 10 junio (apro).- Hoy en día el ajedrecista, desde el principiante hasta el consagrado, tiene acceso a mucha información, a demasiada -diría yo. Hay bases de partidas, que son como cinco millones de ellas o más. Hay discos compactos con monografías de aperturas, de finales, de combinaciones. Hay sitios web que muestran las últimas partidas de los más importantes torneos.
Se pueden incluso seguir en vivo. Hay desde luego, libros que pueden conseguirse incluso de manera muy legal en Internet o bien, comprarlos en los Estados Unidos y esperar unos días para que lleguen a México. En fin, que la cantidad de información ajedrecística actualmente es prácticamente inacabable.
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