MÉXICO, D.F., 24 de junio (apro).- Ubicada en el estado de Sonora, en la frontera con Arizona, la reserva de la biósfera integrada por “El Pinacate y el Gran Desierto de Altar”, es ya patrimonio de la humanidad en la categoría de bien natural por representar áreas de una belleza natural y de una importancia estética excepcionales, ser ejemplo representativo de grandes estadios de la historia de la tierra y testimonio de procesos geológicos en el desarrollo de las formas terrestres.
Tales fueron algunos de los criterios del Comité del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que realizó su 37ª reunión en Nom Pen, Camboya, el pasado fin de semana.
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