MÉXICO D.F., 10 de febrero (apro).- Hace tiempo salió una nota que decía que Manuel León Hoyos y Luis Ibarra Chami dejaban su participación en el ajedrez competitivo y dedicarían ahora su tiempo a una carrera universitaria. Por suerte, ambos decidieron continuar con el ajedrez, como parte importante en sus vidas, pero esto da a una reflexión:
Algunos le echan la culpa al sistema lamentable de la Federación Mexicana de Ajedrez (Fenamac), que no promueve que surjan nuevas promesas. No hay entrenador nacional siquiera. Esa figura –si existe– ya la desapareció Raúl Hernández, el presidente de ese organismo. Y ojo, que ser el entrenador nacional implicaría cierto nivel el cual –considerando que ya tenemos media docena de grandes maestros– requeriría al menos un nivel similar.
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