MÉXICO, D.F., 9 de abril (apro).- El mexicano Ramiro Hernández Llanas se convirtió hoy en la víctima número 10 desde que el gobierno del estado de Texas reactivó la pena de muerte en 1976.
La llamada del gobernador de Texas, Rick Perry, para otorgar el perdón a Hernández Llanas nunca llegó. Acusado de asesinar a un hombre y violar a una mujer estadunidenses, el mexicano fue ejecutado mediante inyección letal en punto de las seis de la tarde de este miércoles.
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