PUEBLA, Pue. (apro).- Después de que por tres años que vecinos y activistas han documentado la contaminación generada por escurrimientos de lixiviados del relleno sanitario de Chiltepeque, este día la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) colocó sellos de clausura en este basurero que da servicio a la zona metropolitana de Puebla capital.
No obstante, la Profepa señaló que el cierre de este depósito es sólo parcial y temporal hasta que la empresa Rellenos Sanitarios, S.A. de C.V. (Resa), propiedad del empresario Francisco Julián Abed, “acredite el manejo adecuado a la minimización de los riesgos”.
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