Esteban Martínez
MÉXICO, D.F., 12 de mayo (apro).- Ni modo, estimados lectores, pero la verdad es que estamos tan jodidos en lo político, en lo económico, en lo social y en lo ecológico, que servidor piensa que únicamente podemos salvarnos por medio de un milagro, o sea, por uno de esos hechos no explicables por las leyes naturales y que se atribuye a acción sobrenatural de origen divino. De ahí la necesidad de los santos, que son los que más y mejor pueden conseguir la intervención de Dios en el mundo, más que el resto de los pecadores que vivimos penando en este planeta amenazado por tantas crisis.
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