MORELIA, Mich., (apro) .- La remoción del presidente del Instituto Electoral de Michoacán (IEM) y de tres consejeros, aprobada el viernes 19 de junio por el Instituto Nacional Electoral (INE), ha generado una amplia condena en la entidad por parte del Gobierno del estado, partidos políticos y los propios funcionarios involucrados en el caso.
A través de un comunicado, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, calificó la decisión del INE como “arbitraria, desproporcionada y centralista”, y que coloca en una situación de vulnerabilidad institucional el inicio del proceso electoral de 2026-2027, además de comprometer la atención de los procesos de autogobierno de comunidades indígenas en la entidad.
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