CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Un niño canadiense de 11 años falleció a causa de rabia después de haber despertado con un murciélago recostado sobre su nariz y su boca en una cabaña familiar del norte de Ontario.
El caso, ocurrido en 2024 y recientemente documentado en el Canadian Medical Association Journal (CMAJ), ha sido presentado por especialistas como una advertencia sobre el riesgo que representa cualquier contacto directo con murciélagos, incluso cuando no existen mordeduras o arañazos visibles.
Adquiere una fotografía para ilustrar esta nota aquí