CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Luego de 112 días de investigación y ante acusaciones desde Estados Unidos de estar vinculado con el crimen organizado, Rubén Rocha Moya anunció que retomó la gubernatura de Sinaloa “con la frente limpia y en alto”.
Al confirmar que compareció ante la Fiscalía General de la República (FGR) durante su licencia, Rocha aseguró que “no existen los mínimos elementos de prueba que sustenten nuestra participación en conducta penal alguna, o sea no he cometido ningún delito, conforme al marco constitucional y legal de nuestro país”.
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