MORELIA, Mich., (apro) .- Una creciente resistencia por la tala de arbolado, la falta de claridad sobre sus estudios ambientales y las acusaciones de imponer el proyecto sin consultar a la sociedad son los problemas que enfrenta la obra del Morebús —instrumentada por el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla—, señalada por la ciudadanía como ecocida por el derribo de árboles de entre 50 y 100 años de antigüedad.
La presión de colonos, activistas y organizaciones consiguió, ayer 25 de agosto, una suspensión temporal emitida por la jueza Claudia Cárdenas Villaseñor, del Juzgado Primero de Distrito dentro del juicio de amparo 1210/2026, en donde se ordenó a las autoridades detener el derribo de árboles en la zona de Monumento a Lázaro Cárdenas, así como en Tres Puentes y hasta La Concha, en Morelia.
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