CUERNAVACA, Mor. (apro).- “¿No somos libres de traer una motocicleta? ¿No somos libres de estar parados en una esquina? ¿O ya no somos libres ni siquiera de salir?”.
Rogelio Barce Morales hizo estas preguntas mientras despedía a su hijo Christian Shamed, uno de los dos estudiantes de 17 años asesinados el sábado en la colonia Chulavista de Cuernavaca.
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