CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Andrés Manuel López Obrador defiende a su hijo en dos frentes. Uno está en Washington. El otro, en Monterrey.
El primero es el Departamento de Estado. En “Pueblo”, el expresidente califica de “dogmático y canallesco” el retiro de la visa a “mi hijo Andrés Manuel”, una decisión tomada, escribe, “con el visto bueno de Marco Rubio, secretario de esa dependencia de espionaje, que no de inteligencia ni de Estado”.
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