CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Aunque el Mundial de futbol de 2026 realizado en Norteamérica se promocionó como la edición más inclusiva de la historia, observaciones internacionales sobre el torneo revelan un profundo contraste, marcando a México como una sede con un despliegue excesivo de fuerzas de seguridad, represión contra manifestaciones sociales, tragedias en festejos masivos y deficiencias en la protección de los trabajadores en los estadios.
Un informe dado a conocer este martes titulado “Ganancias por Encima de las Personas: La Copa del Mundo Varonil de la FIFA 2026”, elaborado por las organizaciones Alianza para el Deporte y los Derechos (SRA) y Aficionados al Futbol en Europa (FSE), e impulsada por Amnistía Internacional, exhibe una brecha entre el espectáculo deportivo y la situación que se vivió fuera de los estadios.
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