Un refugio para víctimas de violencias extremas y tortura en México 

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Tamara tuvo que quedarse inmóvil durante 15 minutos para que sus agresores pensaran que ya estaba muerta y la dejaran de golpear. 

La mujer huyó de Honduras perseguida por la mara y las pandillas que la querían obligar a delinquir. Llegó a México a buscar protección sin conocer los peligros de la ruta ni lo que significaba migrar. Fue golpeada y violada sexualmente. 



Adquiere una fotografía para ilustrar esta nota aquí