CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Después de un silencio de más de 48 horas, y un exhorto de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a ofrecer una explicación al país por la polémica en torno al otorgamiento de contratos a una empresa de la que su chofer aparecía como representante legal, la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, se deslindó de cualquier falta, y echó todas las responsabilidades sobre posibles irregularidades a sus excolaboradores.
En un mensaje a medios, al que acudió con evidente nerviosismo, Taddei presentó las declaraciones patrimoniales de sus excolaboradores y recalcó que ellos indicaron “no” en los cuadros sobre participaciones en empresas o conflictos de interés. “Son manifestaciones personales, que cada servidor público presenta bajo protesta de decir verdad, y de las cuales asume la responsabilidad legal correspondiente”, dijo.
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