CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La integración del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) presidido por Guadalupe Taddei tiene una peculiaridad: una mayoría de miembros cuyo origen, incluida la propia Taddei, está en los organismos públicos locales electorales y con experiencia limitada en ámbitos de acción de los estados.
La descomposición y los escándalos que el organismo ha sufrido en los últimos tres años coincide con la toma de control del consejo general, por consejeras y consejeros que proceden principalmente de la llamada “generación del 15”, es decir, aquellas personas que fueron consejeros estatales electorales después de la reforma política de 2014.
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