FUSILAMIENTOS Y DESAPARICIONES, LA INGOBERNABILIDAD PEÑISTA

José Gil Olmos

MÉXICO, DF, 1 de octubre (apro).- En cualquier gobierno, un muerto por violencia o un desaparecido por razones políticas o del narcotráfico debería de ser un escándalo y motivo de una campaña para exigir respuestas a las autoridades y la aplicación de la ley sin cortapisas. Sobre todo si se trata del fusilamiento de 22 personas y la desaparición de otras 57 en dos pueblos gobernados por el crimen organizado.


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