Marcela Turati
IGUALA, Gro., 10 de octubre (apro).- Bajo un frondoso árbol al pie de un cruce de caminos, esperan órdenes los policías comunitarios indígenas llegados de la Costa Chica para buscar a los estudiantes normalistas desaparecidos. Están cansados, pronto caerá el atardecer y no han comido; dudan si avanzar en este terreno traicionero que pertenece a “la maña”. El gobierno federal los dejó solos y no les dio permiso de traer a Iguala sus armas.
Adquiere una fotografía para ilustrar esta nota aquí