Jenaro Villamil
MEXICO, Df, 20 de enero (apro).- Famosos ambos por su gusto por la pompa y el poder, por sus relaciones con la élite económica y su militancia en la Teología de la Dominación, el arzobispo de la Iglesia Ortodoxa de México, Antonio Chedraui, y el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda, protagonizaron el contrataque de una derecha clerical en apoyo a la tesis gubernamental de la sumisión frente a los sucesos de Ayotzinapa. Ambos se sumaron al “coro clerical” para criminalizar las protestas en Guerrero.
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