Juan Pablo Proal
MEXICO, DF, 13 de febrero (apro).- Las candidaturas ciudadanas estimularon los punzantes prejuicios discriminatorios de los mexicanos. “¡Cómo es posible que un payaso pretenda ser presidente municipal!”, “¡Un futbolista aspirante a edil, vaya estupidez! ”
Adquiere una fotografía para ilustrar esta nota aquí