Ezequiel Flores Contreras
CHILPANCINGO, Gro., 3 de marzo (apro).- Los trazos reflejan la pesadilla que vivieron a su corta edad durante la noche del martes 24 cuando policías federales desalojaron violentamente a miembros del magisterio y organizaciones sociales que protestaban en el puerto de Acapulco para exigir certeza laboral y justicia por el caso Ayotzinapa.
Adquiere una fotografía para ilustrar esta nota aquí