Impulsada desde uno de los tentáculos del salinismo, dos veces fallida aspirante a diputada, la ahora ministra Yasmín Esquivel Mossa –quien aspira a presidir la Suprema Corte de Justicia de la Nación– tiene un largo historial de maniobras que han favorecido al poder político y económico, ya sea del PRI, PAN, PRD y ahora de Morena. Se trata de un cuestionable curriculum que precede al escándalo desatado por el presunto plagio de su tesis de licenciatura.