Spider-Man, de regreso a casa: arácnido centennial

MONTERREY, 7 de julio (apro).- Este nuevo Hombre Araña es adolescente, zumbón, desorganizado, nerd. Un típico chico nacido en el nuevo milenio.

En la mitología de Marvel se sabe que Peter Parker tiene una vida miserable, pero en su versión de Spider-Man, De regreso a casa (Spider-Man: Homecoming, 2017), el muchacho toma toda su miseria con gracia y dignidad.

El cubano Fernando Pérez, medio siglo de cineasta

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- Fernando Pérez es uno de los cineastas cubanos más reconocidos no sólo en la isla caribeña sino también fuera de ella, y justo en sus 50 años como director de ficción estrena de manera simultánea en México y Cuba su reciente largometraje, Últimos días en La Habana.
“Este filme me dejó mucha emoción. Siempre he tratado de crear películas en las cuales pueda yo reconocerme, en ésta me reconozco mucho y me alegra que se estrene al mismo tiempo en la República Mexicana y mi nación”, expresa vía telefónica desde la capital cubana donde prepara su siguiente cinta larga ubicada en el siglo XIX llamada Insumisa. La filmación empezará el próximo 3 de julio y finalizará el 30 de agosto.

“Todo, todo”: un pequeño romance

MONTERREY, NL (apro).- Todo, todo (Everything, everything, 2017) es una cálida historia de amor juvenil que despierta locas fantasías en las adolescentes, pero también el terror en sus papás.

Dirigida a un público en etapa pubertad, la cinta dirigida por Stella Meghie es otra más de las producciones basadas en best sellers, en este caso, el de Nicola Yoon, que remite a una relación que parece imposible aunque, como dice el slogan de la película, hay que arriesgar todo por amor.

La envidia madre-hija, tema en “Las hijas de Abril”

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La mala relación entre madre e hija en la vida real es frecuente y poco abordada en la pantalla grande. El cineasta mexicano Michel Franco ahora se arriesgó a incluir esa problemática en su quinto largometraje Las hijas de Abril, con el que obtuvo el Premio del Jurado de la sección Una Cierta Mirada en la 70 edición del Festival de Cannes.

Franco argumentó en entrevista que con este filme le interesó “explorar el mundo femenino y cuánto se pueden complicar las relaciones entre la madre y sus hijas”.