COLUMNA EUROPAFOCUS / BRUSELAS (apro).- Los mercados del darknet o Internet oscura, los llamados criptoraves y los servicio a domicilio o uberización del tráfico de drogas son algunas de las nuevas modalidades de consumo seguro de estupefacientes que se desarrollan en las principales ciudades europeas y que hacen ver ridícula e inútil la guerra contra el narcotráfico tal como la libran gobiernos como el mexicano.
Un reciente reporte elaborado en conjunto por Europol y el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA, por sus siglas en inglés) concluye que “hay evidencia del surgimiento del uso de aplicaciones de mensajería instantánea y redes sociales, mezclado con la utilización de tecnologías de sistemas de posicionamiento global (GPS), para la distribución de drogas en varias ciudades europeas”.