Omisión legislativa: no hay estado de derecho

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Durante diez años, el Congreso ha incumplido su obligación de emitir una ley sobre propaganda oficial. Entre Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña ha existido una línea de continuidad en la aplicación de la misma política de no tocar ese tema y, por tanto, poder transgredir más cómodamente el contenido del párrafo octavo del artículo 134 de la Constitución, pues muchos gobernantes compran ilegalmente espacios de propaganda personalizada con fondos públicos y ninguno es reconvenido.
Ayer, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia concedió un amparo a la asociación Artículo 19, con el cual se ordena al Congreso legislar en materia de propaganda oficial, de conformidad con lo prescrito en la Constitución desde el 13 de noviembre de 2007.

Publicidad oficial: dispendio y mordaza

Leopoldo Maldonado

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La señal de que México dista mucho de ser un país democrático es el ejercicio opaco y excesivo del gasto de comunicación social. Ello ha sido una eficiente herramienta de control sobre los medios de comunicación. Dispendio de dinero público utilizado para censurar, esa es la historia de la llamada publicidad oficial desde hace décadas.

Peña Nieto y su forma de superar crisis

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Fórmula bien conocida: ante los señalamientos por sus acciones perniciosas, Enrique Peña Nieto suele pronunciar un discurso, prometer reformas legales y pedir un cambio de tema en el debate público. A veces puede ser sutil, otras despliega su talante en un explícito “ya supérenlo”.

La táctica es pedestre, pero efectiva a pesar de lo predecible. Se consigue marcando la agenda periodística y el debate público, al condicionar la publicidad oficial por sumisión; se articula con un trabajo de convencimiento de actores prestos al diálogo que contribuyen, con ingenuidad o perversión, al propósito presidencial de superar las crisis.

Graco Ramírez, el pseudoizquierdista represor

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Huexca, una comunidad nahua cercana al volcán Popocatépetl en Yecapitxtla, Morelos, era estampa digna para los trazos del Dr. Atl, hasta que vio perturbada su idílica cotidianidad, cuando trasnacionales energéticas comenzaron a explorar un predio a pocos metros del kínder.
En 2010, el gobierno de Felipe Calderón se propuso construir ahí dos gigantescas termoeléctricas que serían alimentadas a través de un gasoducto devastador para los pueblos del volcán –que cruzaba los estados de Tlaxcala y Puebla–, proyectando enfriar las turbinas con aguas del Valle de Cuautla. El conjunto de megaobras se conoce como Proyecto Integral Morelos y la resistencia comenzó en Huexca, donde por dos años los inconformes acamparon en el camino de acceso para evitar las obras.

Adiós, Agustín Carstens

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Sería imposible no decir adiós a Agustín Carstens ahora que ya se va para no volver, al menos en lo que resta del sexenio y de todo el próximo. Quien fuera secretario de Hacienda se hizo célebre cuando pronosticó un “catarrito” en los inicios de la crisis de 2008-2009.

México fue entonces uno de los países que sufrió más la crisis mundial. Recesión, inflación, devaluación, “fuga” de capitales, recortes al gasto social y a la inversión, fueron algunos de los saldos del “catarrito” de Agustín Carstens.

La violencia criminal, otro fracaso de Peña

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El 1 de diciembre de 2012, rendidas ante él las cúpulas de PAN y de PRD por el Pacto por México, Enrique Peña Nieto ofreció que su primera obligación como presidente de la República sería cumplir y hacer cumplir la ley.

“Éste será un gobierno al servicio de los derechos de todos los mexicanos. El bien mayor y el bien último es la vida humana. Por eso el primer eje de mi gobierno era lograr un México en paz. Pondremos al ciudadano y a su familia en el centro de las políticas de seguridad”, ofreció.

Mancera, el eficiente subordinado del peñismo

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A finales de 2012, y de manera destacada a partir del 1 de diciembre de aquel año, la protesta social enfrentó la mano dura de los gobiernos federal y de diferentes entidades federativas. El regreso del PRI a la Presidencia de la República inauguró un período de oscuridad que se ha radicalizado en todos el país y que en la Ciudad de México encontró en el gobierno de Miguel Ángel Mancera a un eficiente subordinado.
Añeja fórmula, el vandalismo tolerado, protegido y con múltiples indicios de ser inducido como parte de un plan perverso, manchó el ejercicio de las libertades de manifestación y expresión, configurando en los grupos que expresaban su inconformidad ante políticas públicas o actos del poder, un enemigo público.