Las camisas rojas del PRI

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Todo parece indicar que al PRI ya no le importa perder las pocas posibilidades que tiene de ganar la presidencia en las elecciones del 2018 y está decidido a terminar, a cualquier precio, su obra de privatización y venta al mejor postor de los recursos naturales que aún quedaban en el largo proceso de neoliberalismo que ha compartido principalmente con el PAN durante los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón.

La reciente liberación de los precios de la gasolina ha acelerado el encono social en contra del PRI y de todos los partidos que aprobaron la reforma energética con la que, según el gobierno peñista, nos iría mejor a todos los mexicanos pues ya no habría aumento de precios de gasolina, luz, diésel y gas.

El invierno del peñismo

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La “tormenta perfecta” se articuló en menos de dos semanas: a los agravios acumulados por violaciones a derechos humanos, matanzas y desapariciones forzadas como la de los estudiantes de Ayotzinapa; por la oleada de corrupción documentada de gobernadores priistas y de la alta burocracia federal (de Javier Duarte a la Casa Blanca y la Mansión de Malinalco); por los conflictos sociales derivados de la reforma educativa; por la derrota priista en siete entidades; por el incremento de la violencia del crimen organizado y sus vínculos con el Estado; por la rebelión de los generales después de la visita de Donald Trump a México el 31 de agosto de 2016; por la ausencia de crecimiento económico y beneficios de las “reformas estructurales”, se vino a sumar el gasolinazo anunciado el 27 de diciembre por el secretario de Hacienda, de la peor manera.
Negar que el abrupto incremento de 14 a 22% en las gasolinas fuera una consecuencia de la reforma energética o un “asunto fiscal” sólo vino a incendiar la pradera. Negar sin explicar la verdad del desastre de las finanzas públicas provocadas por el equipo de Luis Videgaray generó un mayor descontento.

Historia de lo Inmediato

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En la ceremonia del Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar –un pacto cupular, para dulcificar el gasolinazo, que nació muerto– la corrupción no existió, ni siquiera como ornamento lingüístico, en los discursos de Enrique Peña Nieto y de los secretarios José Antonio Meade, Idelfonso Guajardo y Alfonso Navarrete Prida.
El dato es notable, porque ratifica –si falta hacía– que Peña carece de la sensibilidad personal y del equipo estratégico para entender que la furia popular en curso no es sólo por el desproporcionado incremento del precio de las gasolinas –que subirán otra vez en febrero–, sino porque esta decisión sólo colmó la paciencia de la sociedad por tantos abusos, impunidad y saqueos protagonizados, patrocinados y/o solapados por él como jefe de Estado.

Del desmadre al enredo

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El gobierno de Peña Nieto es un desmadre pero ahora se ha enredado, como era de esperarse. Ningún gobierno hubiera querido “liberar” el mercado de las gasolinas, dijo el presidente, pero el mío lo tuvo que hacer, agregó, de tal forma que ese gobierno en realidad no lo es.

El motivo es mantener la estabilidad económica del país, pero eso es justamente lo que está empeorando con la especulación del combustible. El principal elemento de la estabilidad son los precios, otros factores pueden tener importancia pero no tanta.

España: Las cloacas del PP  

DOSSIER EURO / MADRID (apro).— En 2009, el dirigente del Partido Popular, Mariano Rajoy, decía convencido: “No tengo ningún elemento de juicio, ninguno, de que (Federico) Trillo haya tenido ninguna responsabilidad”. Eso respondía cuando le preguntaban sobre la tragedia que en 2003 supuso el desplome en Turquía del avión conocido como Yak-42, en el que murieron 75 personas, 62 de ellos militares españoles que regresaban de su misión en Afganistán.

 

La egoísta ira popular

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A partir del anuncio del incremento del precio de la gasolina, las tarifas de luz y, con ello el aumento en transporte, alimentos, medicinas y la canasta básica, se han manifestado miles de personas cerrando autopistas, avenidas y calles, y cerrando cientos de distribuidoras acusando un falso desabasto para aumentar el precio del combustible que ya se había comprado.

La ira popular que se desató por esta medida tomada desde hace tiempo por el gobierno de Enrique Peña Nieto no es catártica, no parece ser momentánea, sino una reacción alimentada por una serie de abusos de poder, de escándalos de corrupción, impunidad e injusticia por parte del gobierno y la clase política en general.

#Gasolinazo2017, de las redes a las calles

CIUDAD DE MEXICO (apro).- “Gracias a la reforma hacendaria, por primera vez en cinco años, ya no habrá incrementos mensuales a los precios de la gasolina, diésel y gas LP”.

Este tuit enviado el 4 de enero de 2015 por la cuenta del presidente Enrique Peña Nieto (@EPN) se viralizó de inmediato en Twitter el martes 27 de diciembre pasado. Se convirtió en la muestra de contraste entre lo que se prometió y lo que se anunció esa mañana por la Secretaría de Hacienda: el gasolinazo con incrementos de entre 14 y 22%.

No hay gobierno, hay desmadre

CIUDAD DE MEXICO (apro).- Para seguir con el desmadre que ha instaurado la administración del priista Enrique Peña Nieto, la llamada “liberalización” de los precios de las gasolinas está a la puerta, al tiempo que ya hay “escasez” en algunos lugares del país. En esta materia, Pemex ya no es una empresa del Estado, ni productiva ni improductiva, sino sencillamente un establecimiento al igual que cualquier gasolinera. Quieren que pronto no sea siquiera eso.

Pero este ingrediente del desmadre nacional no traerá como consecuencia la producción de un litro más de gasolina en el país. La refinería cuya construcción anunció el panista Felipe Calderón y para la que embarcó al gobierno de Hidalgo en la adquisición de un terreno, fue detenida por él mismo, seguido de Peña, antes de terminar el levantamiento de la barda perimetral. Mas el país destina a la compra foránea de ese combustible unos 15 mil millones de dólares anuales sin que nadie en el gobierno se preocupe por construir industria, generar empleos, obtener beneficios. Nada. Lo único que se busca es que el esquema de mercado se apegue a un manual práctico del perfecto neoliberal, cuyo programa social consiste en valerle madre la sociedad.

La Joya

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Joya es un poblado del municipio de Villa de Guadalupe ubicado en San Luis Potosí. Es uno de los más pobres del país y según estadísticas oficiales, la miseria ha ido creciendo tanto que la gente ha salido huyendo hasta quedar en un puñado de 10 mil habitantes en todo el territorio.

Hasta hace unos meses este lugar era ignorado por casi todos los mexicanos. Su existencia pasaba inadvertida para todos los medios de comunicación y las redes sociales enfrascadas en agarrar todas las noticias que forman un remolino que genera una polvareda y un ruido que nubla y ensordece la razón.