Lo que el viejo régimen y su comparsa no le perdonan al GIEI

BOGOTÁ (apro).- Es muy probable que los autores de la llamada “verdad histórica” con la que la que la Procuraduría General de la República (PGR) pretendió dar carpetazo a la desaparición de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa se hubieran salido con la suya de no ser por la intervención de Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) en el caso.

Fue precisamente el GIEI el que exhibió, con evidencias, testimonios y peritajes, el cúmulo de irregularidades de la investigación que desarrolló la PGR de Jesús Murillo Karam y Tomás Zerón.

La noche de Iguala: los culpables

CIUDAD DE MÉXICO (Apro).- Los muertos, desaparecidos y lesionados del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala, estado de Guerrero, tienen culpables directos e indirectos. Así, también, hay responsables políticos de ese crimen como producto de un Estado sometido a la delincuencia armada. Y existen culpables de las torturas contra los detenidos, la inobservancia de la ley y la falta de probidad de aquellas autoridades que, sucesivamente, tomaron el caso.

El problema no sólo consiste en la versión del Ministerio Público sobre que los cuerpos de los estudiantes fueron arrojados e incinerados en el basurero de Cocula, a pesar de no haberse encontrado restos humanos. El mayor problema es que esa versión dio por cerrada virtualmente la investigación ministerial. Es hasta hace poco, con el nuevo fiscal general, que se intenta seguir con las indagatorias.

Marxismo trasnochado y ¿es valiente un asesino?

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En Colombia exguerrilleros piden perdón por su pasado. Aquí en México, la “izquierda brahmán” exalta a guerrilleros de otros tiempos. La llamada “brahmán” por Piketty, es la izquierda mundial “cómplice necesaria del hipercapitalismo”. Y Piketty es un pensador de izquierda vanguardista y civilizada que lucha con propuestas económicas de fondo contra la desigualdad. Este artículo trata sobre la grave cuestión de si es valiente un asesino, y de sofismas del marxismo, en estos tiempos de arrogancia política. Divido el texto en tres.

I

Mi desconfianza en nuestra democracia representativa

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Concluidas las votaciones de 2006 colaboré con Proceso para tener acceso a las boletas de la elección presidencial de ese año. Menciono ese recuerdo porque me marcó: a partir de entonces dejé de creer en el debido funcionamiento de nuestro sistema electoral cuando la competencia es cerrada. Me rehusé a consentir que el más esencial elemento del sistema tuviera como garantía de origen, un salto de fe.

Otra anécdota más añeja también me impactó: hace quince años la primera causa de derechos humanos que litigué trataba sobre el nombramiento de la persona titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Ese caso me permitió constatar el empleo a conveniencia de las consultas a la ciudadanía y el imperio de los acuerdos políticos por encima de designaciones con legitimidad de origen.

Humboldt y Greta: un mismo problema en distintos momentos de la historia global del clima

Humberto Urquiza García *

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El 20 de septiembre aproximadamente 4.5 millones de ciudadanos, en su mayoría niñas, niños y adolescentes, tomaron con su cuerpo y sus ideas las calles de diversas ciudades del mundo, con el objetivo de exigir a los distintos gobiernos tomar acciones urgentes ante la emergencia climática planetaria.

En la amnistía, las simpatías no importan

CIUDAD DE MÉXICO (apro). – Desde la primera vez que ingresé a una prisión, femenil por cierto, me sorprendió la cantidad de personas que estaban ahí por lo que podía pasar como robo de famélico, es decir, aquel que se comete en estado de necesidad y sin violencia que, a efectos prácticos, es el que comúnmente imputan las cadenas de supermercados.

No se trata solo de precepción: 45 por ciento de las personas que están presas por delitos del fuero común llegaron ahí por infracciones de índole patrimonial, esto es, por robo, incumplimiento de obligaciones familiares, fraude, daños en propiedad ajena, entre otros.

Crisis fiscal mexicana

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Los ingresos tributarios federales ascienden a 13.3% del PIB. Son de los menores del mundo. Se trata de un problema creado durante tres décadas. ¿Cómo hacer frente en el corto plazo a la precariedad de los ingresos? ¿Cómo iniciar el camino hacia la superación de tan grave escasez de recursos públicos?

El nuevo gobierno optó por mantener las tasas impositivas, no recortar gastos fiscales y detener el tobogán del endeudamiento. Esta decisión ha sido criticada desde algunos medios académicos y políticos, pues el país, en efecto, requiere un plan para remontar su gran deficiente fiscal. La respuesta gubernamental consiste en que es preciso ahora elevar la eficiencia recaudatoria, no sólo para medir el grado de descuido y corrupción que prevaleció, sino principalmente para elevar el ingreso público sin nuevas tasas impositivas. Y, en efecto, en los primeros 9 meses del año se ha elevado la masa recaudatoria de algunos conceptos fiscales, pero el porcentaje del PIB que se captará en 2020 seguirá siendo el mismo 13.3.

El otrora PAN y la vapuleada independencia

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con motivo de los 80 años del otrora PAN, Arturo Rodríguez García escribió hace días en Proceso, un artículo oportuno e interesante. En el primer párrafo del mismo, habla su autor de las tres grandes etapas del PAN fundado en 1939. La primera representada por cinco décadas de lucha por la democracia; la segunda, por la toma del partido a manos de élites empresariales y grupos de ultraderecha; y la última, consecuencia de la segunda, representada por sus doce años desperdiciados de estancia en el poder. La síntesis de esa historia es certera.

Tal aniversario y el artículo de Rodríguez García, me hicieron recordar una entrevista de marzo de 2018 realizada por Álvaro Delgado a dos personas de cierto relieve partidista ligadas al PAN en su momento. Hablemos de ello como telón de fondo de lo que fue el PAN de la primera etapa: solidario, brillante y fecundo en la formación de conciencia política. Y señalemos otras cosas relacionadas como la independencia empañada. Podría sintetizar el fondo del artículo en cuatro palabras: la política como simulacro. Divido este texto en dos partes.