BOGOTÁ (apro).- La segunda vuelta presidencial en Perú, en la que se enfrentaron este domingo el izquierdista Roberto Sánchez y la ultraderechista Keiko Fujimori, resultó tan cerrada, que ni los sondeos “a boca de urna” ni los conteos rápidos arrojaron un ganador, por lo que los peruanos se fueron a dormir sin saber cuál de los dos candidatos triunfó en la jornada.
Tanto Sánchez como Fujimori reconocieron que existe un “empate técnico” entre los dos y que habrá que esperar a que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) concluya el escrutinio de actas de votación para que alguno de ellos pueda considerarse el ganador, lo cual podría tardar días.