CHILPANCINGO, Gro., (apro) .- A una semana del desplazamiento por los ataques armados con armas de alto poder y bombas, las comunidades de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, del municipio de Chilapa de Álvarez, están abandonadas y huelen a muerte.
La zona continúa desolada, sólo con presencia de fuerzas federales y estatales. Y las clases en al menos 15 localidades se han suspendido.
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