Fernando Segura M. Trejo
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El 22 de junio de 1986, el Estadio Azteca (hoy Banorte) de la Ciudad de México albergó mucho más que un partido de cuartos de final de un Mundial. Cuatro décadas después, al cumplirse 40 años de aquella tarde calurosa, el enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra se recuerda no como un simple evento deportivo, sino como una de las puestas en escena más teatrales, trágicas y épicas de la historia del futbol.
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