Alvaro Delgado
MEXICO, DF, 6 de septiembre (apro).- El prólogo de la masacre de jóvenes en Iguala, justo donde hace dos siglos se proclamó la Independencia de México, concita náusea: El alcalde perredista José Luis Abarca Velázquez, harto de peticiones de fertilizantes que le hacían, manda a su policía y pistoleros a secuestrar a ocho ciudadanos miembros de su partido para escarmentarlos él mismo.
Adquiere una fotografía para ilustrar esta nota aquí