CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En el equipo de Guadalupe Taddei Zavala como presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), una personalidad avasalló la estructura durante cerca de dos años: Claudia Arlett Espino, quien se desempeñó como secretaria ejecutiva del órgano electoral hasta su intempestiva renuncia el pasado 9 de septiembre.
La salida de Espino marcó un antes y un después en el órgano electoral, habida cuenta de su presunta separación por motivos de salud que quedaron envueltos en un torbellino de señalamientos y rumores internos sobre presunta corrupción.
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