Ciudad indefensa

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La protección civil en la Ciudad de México es una quimera, una aspiración de sus habitantes y una hipocresía política burocrática.

La emergencia de hace dos semanas exhibió que la Ciudad y sus habitantes somos tan vulnerables a los desastres naturales como a la incapacidad de quienes dicen gobernarla.

La carta de tres precandidatos avestruces                               

Mauro González-Luna Mendoza

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En las decadencias  de una gran comunidad, afirma el genial filósofo de la historia Arnold Toynbee, las minorías dominantes son ineptas para dar una respuesta victoriosa a las incitaciones del entorno. En tales casos, el clima es propicio para un cisma en el alma colectiva, a menos de que, dice el historiador, surja un liderazgo creador en la mayoría proletaria, en el pueblo.

Manipulación priista de la desgracia

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Para buscar atronadores aplausos, el PRI ha propuesto que se cancele total y definitivamente el financiamiento público de los partidos políticos y se recorte la representación proporcional en el Congreso de la Unión.
En un momento en el que el partidismo en general y los partidos políticos, como entidades individuales, sufren descrédito, repudio e incluso descomposición, el PRI (léase Enrique Peña Nieto) ha decidido pegar un grito para que se escuche bien que él y su gente están del lado de los más resueltos demoledores del sistema de partidos, pero ahora bajo la atroz cobertura de ayudar a los damnificados. Sin embargo, ese discurso no le va a quitar al Revolucionario Institucional su condición de partido más repudiado del país. Lo que busca Peña es poner a otros partidos contra la pared, aunque sea dudoso que lo pueda lograr.

Tanta sociedad para tan poco gobierno e IP

CIUDAD DE MEXICO (apro).- La sociedad ha acreditado su vigorosa generosidad ante la devastación de los sismos y ahora, en la etapa de reconstrucción, las instituciones públicas y también del sector privado están obligadas al sacrificio de ganancias políticas y económicas.

Edificar y reparar 153 mil viviendas, 13 mil escuelas y mil 225 inmuebles históricos en México requerirá del compromiso inequívoco de los tres órdenes de gobierno –puestos en entredicho en esta hora trágica–, pero también del sector privado, sobre todo el que proveerá de millones de toneladas de cemento, arena, grava, varilla, ladrillo y otros materiales para la reconstrucción y el equipamiento.

Cuando el gobierno mata

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Festivo septiembre, a sacudidas se transformó en luto. Nuestras heridas no han empezado a sanar porque aún no termina la desgracia para parientes que buscan a sus desaparecidos; por la expectativa de quienes lo perdieron todo y, como sea, quieren recuperar algo; por el miedo de las noches de insomnio y los días de agudeza auditiva que espera la indeseable alarma.
Es cierto que aún es temprano. Emotivos, supimos de la actuación solidaria de mujeres y hombres, del pueblo, pues, que por todos se fue a partir el alma. Emotivos, hay quienes agradecen al gobierno por hacer aquello para lo que se le paga y olvidan lo que no ha hecho o hizo mal.

Nuño y Peña, la tentación autoritaria

CIUDAD DE MEXICO (apro).- “¿Qué pasó con la historia de Frida Sofía? ¿Quién hizo todo esto? ¿La rescataron?”, preguntó el niño Angel Emmanuel Castañón Pérez, de 13 años, al secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño durante la ceremonia cívica de este lunes 25 en el reinicio de clases.
Serio, Nuño intervino y dijo que fueron versiones de “uno de los brigadistas” lo que provocó el origen de la confusión, transformada en mentira.

19-S: El derecho a conocer la verdad y las personas desaparecidas por el sismo

OPINIÓN / Isabel Anayanssi Orizaga Inzunza* / CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Un día normal al menos en sus primeras horas, con el único detalle de la rememoración anual de un jueves negro que también fue 19 de septiembre, hace ya 32 años. A ello, se sumó un simulacro a las 11:00 horas del día que terminaría por advertir y recordar a la población las medidas básicas a tomar, preparándola para lo que ocurriría un par de horas después.

Era un martes común, a la 1:14 de la tarde cuando muchas personas continuaban las extensas jornadas de oficina, recorrían los mercados, la ciudad, las niñas y niños, así como los universitarios se encontraban en las escuelas, mientras que otras personas se circulaban en sus automóviles en calles, avenidas y en el segundo piso del periférico.