MÉXICO, D.F., 14 de mayo (apro).- Siete mil dylanianos se reunieron en el primer concierto, de dos, que ofreció el pasado fin de semana el intérprete de The times they are a-changin y Blowin in the wind en el auditorio Pepsi Center de esta ciudad.
Pocos bailaron las rolas, algunos las cantaron y otros sólo admiraron al compositor más influyente y prolífico del siglo XX. Para la gente que permaneció en la sala B (general), la cual costó 600 pesos, le fue difícil apreciar todos los movimientos de Dylan, quien por cuarta ocasión pisó suelo azteca como parte de su gira Never ending tour (“La gira interminable”).
Adquiere una fotografía para ilustrar esta nota aquí