“CONFESIÓN”

Esteban Martínez

MÉXICO, D.F., 16 de febrero (apro).- Pues sí, estimados lectores, admito que servidor ha sido (ya no está seguro de serlo) uno de esos tantos que considerándose buenos, de esos que a sabiendas no hacen mal a nadie, por lo tanto, cuando algún prójimo, premeditadamente o no, le causa algún daño, se pregunta legítimamente: “¿por qué me pasa esto””; pregunta que es producto de la tristeza, enojo o bien rabia, según sea el tamaño de la injusticia que tenga que soportar.


Adquiere una fotografía para ilustrar esta nota aquí