OAXACA, Oax., 26 de abril (apro).- Al cumplirse un año del atentado a la caravana humanitaria que se dirigía a San Juan Copala, donde fueron asesinados los activistas Beatriz Cariño y el finlandés Jiry Jaakkola, no existe voluntad política del presidente Felipe Calderón para hacer justicia y castigar a los que operaron y ejecutaron la emboscada.
Así lo declaró el dirigente del Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ) y esposo de la activista asesinada, Omar Esparza Zárate, quien junto con Fernando Urbano, del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS), fue detenido este martes por la Policía Federal (PF) en el estado de Puebla.
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