José Gil Olmos
México D.F., 29 de abril (apro).- Casi todos los gobiernos que hemos tenido le han apostado al olvido cuando se habla de tragedias producidas por actos de injusticia, abusos de poder o de corrupción. Con el PRI se apostó a que las víctimas del movimiento estudiantil del 68 y 71, así como los desaparecidos de la guerra sucia y las matanzas de Aguas Blancas y Acteal fueran un expediente cerrado. El gobierno del PAN busco lo mismo con las víctimas de la guerra contra el narcotráfico.
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