MÉXICO, 3 de mayo (apro).- Conflictos territoriales, terrorismo, radicalización musulmana, desempleo, pobreza, desindustrialización y corrupción son los condimentos que hacen del Cáucaso ruso, esa frontera entre Asia y Europa, una región cada vez más inestable y problemática.
“En el Cáucaso norte hay una “guerra civil latente”: casi todos los días hay asesinatos, actos de terror, mueren policías, soldados y combatientes. Esto ya es normal, nos acostumbramos a eso. Somos indiferentes. El Cáucaso se convirtió en un factor de irritación que se aleja cada vez más de Rusia”, escribió Aleksei Malashenko, politólogo experto en islamismo, en un artículo que Nezavisimaya Gazeta publicó el 18 de septiembre de 2012.
Adquiere una fotografía para ilustrar esta nota aquí