Alvaro Delgado
MEXICO, DF, 5 de mayo (apro).- A sus 25 años, un tercio de los que tiene el PAN –del que se ha convertido en cabús–, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) está putrefacto: Sin identidad ni rumbo, estructuralmente débil, capturado por mercaderes, carente de líderes y sometido por voluntad propia a Enrique Peña Nieto.
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