CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A un año de la explosión de una pipa de gas LP en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, que dejó 32 personas fallecidas y más de 50 lesionadas, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, presentó la actuación de su administración como una “buena práctica de gobierno” y recordó que logró que la empresa responsable reparara el daño.
La morenista reconoció que queda pendiente el acuerdo correspondiente a una niña que recibe atención médica en Estados Unidos. Su familia, explicó, esperará a que concluya el tratamiento para regresar al país y comenzar la negociación.
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