Milton Martínez
URES, Son., 27 de enero (apro).- En agosto pasado, después del derrame de desechos tóxicos de la minera Buenaventura del Cobre (de Grupo México) en los ríos Sonora y Bacanuchi, Reyna Valenzuela y su familia ya no saben qué hacer ni a quién acudir para atender que los atiendan de los problemas que presentan en la piel por el contacto con el agua contaminada.
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