CIUDAD DE MÉXICO (apro).-En el gobierno de Sinaloa persiste una percepción de mando paralelo. Fuentes consultadas por Proceso en distintas áreas de la administración estatal sostienen que, pese a la licencia de Rubén Rocha Moya, las decisiones de fondo seguirían pasando por su círculo político más cercano y no exclusivamente por la estructura formal del gobierno interino.
Los testimonios recabados por esta casa editorial describen un clima de tensión e incertidumbre en distintos niveles de la administración pública estatal. Funcionarios y empleados refieren dudas sobre la continuidad de mandos, el alcance real de las decisiones que hoy se toman y las posibles consecuencias administrativas o legales de actos realizados durante la gestión anterior.
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