CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El árbitro de futbol John Sulwe pasó momentos de angustia al ser perseguido por jugadores y aficionados, luego de marcar un penalti que provocó la inconformidad y furia de los asistentes al partido de vuelta de los play offs por el ascenso a la Liga Premier de Kenia entre los Sharks de Kariobangi y el Mombasa United.
Lo que debía ser una definición deportiva en el Ulinzi Sports Complex de Nairobi se convirtió en un crítico episodio de violencia que exhibió los casi nulos protocolos de seguridad en el balompié africano, así como las fallas organizativas y la vulnerabilidad arbitral.
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