Álvaro Delgado
MÉXICO, DF, 26 de diciembre (apro).- El nivel de servilismo que prohijó el absolutismo presidencial priista se resume en la respuesta que recibía el monarca sexenal cuando deseaba saber la hora, “la que usted quiera, señor Presidente”, pero Felipe Calderón ha generado un vasallaje del que Roberto Gil Zuarth es un caso ignominioso.
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