Huérfanos de la violencia, la herida que sigue abierta en Eloxochitlán

CIUDAD DE MÉXICO (apro) .- En diciembre pasado, una joven que cumplía 15 años tomó la fotografía de su padre y comenzó a bailar el vals con ella. El hombre del retrato era Manuel Zepeda Lagunas, un mecánico de 25 años que fue ejecutado de manera extrajudicial el 14 de diciembre de 2014 en Eloxochitlán de Flores Magón.

La escena fue recordada por el pastor Gaspar Martín Chablé Caamal, sobreviviente de la agresión, quien afirmó que ese momento dejó en evidencia que el daño provocado hace casi doce años sigue vivo.



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