CIUDAD DE MÉXICO (apro).— Toda la estructura política y gubernamental de la autollamada cuarta transformación cerró filas con la dirigente nacional del partido, Ariadna Montiel Reyes, tras los señalamientos en su contra por parte de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván.
El frente común del oficialismo calificó las acusaciones de Maru Campos como “temerarias”, “frívolas” y “sin pruebas”, luego de que dijera en entrevista con Latinus que Ariadna Montiel tiene nexos con el crimen organizado.
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