CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En el arranque del proceso electoral 2026-2027, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) se convirtió en una cámara de eco de las preocupaciones que existen en torno a la elección del próximo 6 de junio, ya sea por la violencia, los posibles intentos de fraude orquestados desde el poder, o los señalamientos de parcialidad contra el árbitro electoral.
Después de escuchar “con mucha paciencia y prudencia” las advertencias de los participantes a la sesión extraordinaria, especialmente las de la oposición y de algunos consejeros, la consejera presidenta Guadalupe Taddei Zavala tomó la palabra para “generar tranquilidad”, y llamó en varias ocasiones a no prestar atención a los “malos augurios”, pues aseveró que los trabajadores del INE “estamos listos para no ser amedrentados por absolutamente nadie, ni coercionados, ni extorsionados con ningún tipo de amenazas, posicionamientos, señalamientos”.
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