MÉXICO, D.F., 20 de abril (apro).- El candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, limó asperezas con la cúpula empresarial, la misma a la que acusó en los comicios de 2006 de haber coparticipado en la campaña negra en su contra, en la que lo tacharon de ser un “peligro para México”.
“Yo ofrecí mi mano franca, queremos la unidad, queremos la reconciliación”, dijo al salir de un desayuno con los integrantes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), con quienes habló de la reforma fiscal, las reformas estructurales y la privatización de Pemex.
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